viernes, 7 de diciembre de 2018

Otra noche se va y el insomnio se sigue apoderando de mí. Mi cabeza es una selva de pensamientos, es interminable ésta jungla;sobre todo la de recuerdos. Mi mente está cansada de tanto procesar, bah, en realidad ella no, pero yo sí. 


¿No existirá, por acaso, un interruptor que nos permita desconectarnos para viajar al paraíso de los sueños? (!sí, ojalá existiera la Matriz!).  Además que hoy también trabajé; Mi cuerpo pide estar separada a mi mente por un momento, aunque sea un instante.  Puse música instrumental de todo tiempo para intentar distender por un instante mi mente, intenté con todas las poses posibles para encontrar comodidad en la cama y tampoco me ha funcionado. Me pregunto qué de todo lo que pienso me tiene así, o cuál es el mal que causa esto en mí. En media hora mi tío se levanta para ir a trabajar y me va a pregunta nuevamente que hago desvelada, ya no sé qué responderle. Hoy no quiero ver de vuelta el amanecer, quiero poder despertarme junto a él. No quiero dormir, cuando todo el Universo se despierta. No quiero desvelarme mientras todos están en otro Mundo. 


lunes, 3 de diciembre de 2018

en estos momentos pienso por qué no estudié teatro. Descubrí que estoy enamorada de Nicolas Furtado.


La bicicleta de flores

Acá estamos. Se siente raro de nuevo, creo que estos últimos años se tornó más difícil poder hablar con vos, pero no quita que no quiera. Hoy decido encontrarte porque prácticamente tengo tiempo para pensar bien lo que te voy a decir. Te pido que tengas paciencia sobre todo, porque pasan tantas cosas que a veces no termino de procesar una idea que termino hablándote de otra.
Estaba por escribir: "hoy es 3 de Diciembre de 2018...", pero 
recordé que hoy cumple años el primer chico del que me "enamoré", digo esto riéndome en este momento porque, Lucas (el primero) fue mi gran trauma durante mucho tiempo, él siempre me hizo sentir como una nena y que mi amor no valía nada, años después he podido tener conversaciones con él , donde claramente, no comparte mi lectura de los hechos. Pero, como es de costumbre: todos tenemos nuestra verdad sobre cómo vivimos las cosas.

Pero sí, hoy es 3 de Diciembre de 2018. No te puedo explicar lo mucho que anhelaba que éste año finalizara pero ahora ya me da igual. Suena irónico ¿No?
. Estoy viviendo en Estados Unidos, ¿lo podes creer? !Sí, justo yo!. Me encuentro durmiendo en el living de la casa de mis tíos, exactamente estoy en el Estado de Florida (a mis tíos les encanta decir: "El Estado de LA Florida, siempre me causa gracia usar EL/LA antes del nombre propio). Volviendo al tema principal, hoy te escribo porque te recordé. Recordé lo bien que nos llevábamos y quería saludarte, y como de costumbre, contarte de como van las cosas desde esta parte del continente. En Argentina son las 4:30 AM, puntual. Acá, las 2:30. El insomnio es mi peor enemigo noche a noche, estoy muy cansada porque mi cabeza esta en otro Universo y no se cansa de maquinear.
Te voy a contar un hecho que me pasó hace un poco más de una semana y del cual todos los días lo pienso en un momento del día. Hace dos viernes atrás, me encontraba viviendo con un amigo que hice acá, se llama 
Benjamin (no te preocupes, ya te voy a contar todo sobre él pero en otro momento).  Volviendo al relato, ese día él no trabajaba porque acá se celebraba "Thanksgiving Day" (el día de acción de gracias en español) entonces, en general, no se trabaja razón por la cual se encontraba en la casa ese día. Para la gente de este país es muy importante esta fecha, inclusive, es considerada más importante que la Navidad (sí, diferente a nuestra tradición). Ese día yo iba a mudarme por la noche a un cuarto que iba a rentar, lo despedí y le dije riéndome: "¿no vas a decirme que me queres?", y él también se rió y nos despedimos. Me monté a mi bicicleta, me coloqué en mis orejas los auriculares y encaré a la estación de tren para ir al trabajo.  A los cinco minutos, a dos cuadras de haber salido, un auto me interceptó y terminé desplomada en el piso de la calle (la que no recuerdo) y la 52.
Lo mas 
increíble es que puedo verme a mi misma tirada en el piso. Bah, mi imaginación me permite verme en esa situaciónHabía perdida la noción. El mi primer recuerdo que tuve es haber mirado un cielo hermoso y un sol radiante. Escuchaba gritos y una chica me hablaba en inglés mientras intentaba moverme, mi respiración era acelerada. Estaba en
 estado de shock,y era la primera vez en la vida que experimentaba esa sensación. Tardé unos minutos en recobrar la noción y demoré un poco más en controlar mi agitación para poder normalizar mi respiración. Los gritos no cesaban. Yo seguía en el piso sin poder mover ninguna parte de mi cuerpo. La persona que me chocó se había fugado. A los minutos siguientes al poder volverme en sí, le pedí a una mujer que me alcance mi teléfono que se encontraba a tres metros mío por el impacto del accidente.  Llamé a Benja y le comenté lo sucedido y le corté el teléfono. A los dos minutos, él llego agitado y preocupado. Dos minutos después llegó el primer auto de la policía. A los tres minutos, la ambulancia. Yo no dejaba de llorar, seguía sin entender mucho de lo que pasaba. Tenía mucho miedo aún.
Los policías me preguntaban en español si me encontraba bien y yo acentía con la cabeza, pero lo único que quería en ese momento era irme a la casa de mi amigo. Ellos insistían en que tenia que ir al hospital y no recuerdo cuándo y cómo terminé accediendo a que me lleven al hospital, Benjamin dice que presté consentimiento pero la verdad, es que no lo recuerdo. Cuando estaba en la ambulancia, seguía sin poder entender lo que pasaba. Mi tío Braian me llamó preocupado por mi estado, al cual respondí que estaba bien y que no había de que preocuparse. Benja se había quedado en la escena del accidente mientras a mí me transportaban sola al hospital. Los hombres de la ambulancia fueron muy dulces y profesionales conmigo, intentaban calmarme pero yo seguía muy nerviosa.

Estuve una hora sola en el hospital. En ese transcurso de tiempo se me atravesaron cientos de pensamientos del estilo; "¿Qué estoy haciendo en este país?", "cómo desearía estar con mi mamá" y el pensamiento que todo lo destruye por adentro;es el sentimiento de la soledad en un momento de vulnerabilidad.
 El primero en llegar fue Benjamin y cuando lo vi, comencé a calmarme. Le pedí que se quede conmigo y el asentió con la cabeza. 
Debo aclarar que él posee muchas cualidades que me fascinan; una de ellas es, la capacidad que tiene para poder leerme con solo mirarme y no hacer las típicas preguntas que te abruman en momentos así. Me miró como un adulto que va a regañar a un nene y me dijo: "le avisé a tu tío Pato", me alteré porque estaba peleada con mi tío y llevaba casi dos meses sin verlo. Se puso serio y me dijo: "en mi situación, hubieras hecho lo mismo", quise seguir gritándole pero él me evadió con toda capacidad. Me encontraba atravesando una tormenta de emociones y un río de pensamientos que jamás antes había experimentado en mi vida, no podía parar de llorar. él en vez de interrogarme sobre los hechos, empezó a buscar la forma de hacerme reír.
Al rato, llegaron mis dos tíos, y a los cinco minutos el hermano de Benja con su compañera. Creo que esa tarde fui la paciente con más visitas, eran cinco personas en el cubiculo. Y en ese momento de angustia, esa era la afección que necesitaba.

El accidente pudo haber sido mortal debido a que el impacto fue del lado lateral izquierdo del vehículo que colisionó 
con toda la parte derecha del cuerpo, pero la suerte estuvo a mi favor dentro del evento desafortunado; salí casi ilesa, con un par de restos de vidrios en la espalda y algunos rasguños superficiales. Sin huesos rotos. Sin traumas. ¿Increíble, no lo creés?
Me pone muy feliz poder escribirte esto porque significa que estoy bien. Durante tres días tuve dolores muy fuertes, y la primera noche lloraba del dolor. Después los calmantes me dejaban en modo zombie porque eran muy fuertes. Mientras te cuento esto me sale una leve sonrisa, porque hay tanto que no sabes, que estoy segura que cuando comiences a saber bien las cosas, vas a entender que cuando digo que "no hay mal que por bien no venga" te vas a reír conmigo (o eso espero). Pero esto es lo que te puedo contar por hoy, déjame ordenar(me) algunas cosas en la cabeza.


Te 
extrañé che. Es bueno verte de vez en cuando por acá.

PD: te cuento solamente esto, porque el teclado está en inglés dificultando mi narración.

miércoles, 27 de junio de 2018

acabo de aprobar laboral, la materia n°18 de carrera. Y vos dónde estás? Dónde estás en los momentos que te necesito, sea para bien o para mal? Hace una semana que no te veo, aparecés en línea y siquiera respondes el "todo bien" que te respondí hace dos horas.
Es hora de que abras los ojos hermana, animate a leer lo que escribís cuando sos tan vulnerable.
No te ama, no lo aceptas.
Das lastima, pena, angustia por la vida. Por él... y ÉL? ah sí, viviendo su vida, intentando encontrar su camino y se da cuenta que no te tiene, y no le importa. Y no te quieras engañar conque cuando ya no lo intentes va a aparecer solo. Porque no lo hizo. No te busco hace dos meses atrás, te pensás que lo va a hacer ahora teniéndote así? Él sabiendo que tu estado emocional depende de lo que te diga o deje de hacer.

Aceptalo.
Borrá.
Borrón y cuenta nueva.


El amor es otra cosa, negra. El amor es sentirte cómo alguna vez supiste sentir, pero esto que vivís, es un desierto y lo transitás sola.
No te dejes engañar más.
Querete, hermana.
Cuidate.

martes, 19 de junio de 2018

¿Viste cuándo ya sabes lo que tenés que hacer, y sin embargo, tenés miedo?.

lunes, 18 de junio de 2018

¿Cómo saber si alguien miente o juega con vos? 


Mientras mas leo, menos entiendo. 



quiero cambiar y ser mejor persona, menos tóxica. 


lunes, 25 de abril de 2016

"Hay tantas partes tan lindas, sin tu traición. 
Y el mundo sigue girando, aún, sin tu amor"


Hace una hora que no paro de pensar en esa frase y en mi mente la canción vuelve a sonar una y otra vez. Hace meses que no te hablo, bah... más de un año. Y la última vez que nos vimos yo estaba quebradísima por mi ruptura. Mirando al costado noté la cantidad de notas que escribí en el comienzo de este viaje, y noté que dejé de necesitar mis catarsis diarias y mis sentimientos se trasladaron de un mundo virtual a un mundo de carne y pasión. Nunca voy a poder explicarte por qué te abandoné tanto tiempo, creo que aún no tengo la respuesta pero no me parece coincidencia que siendo las cuatro de la mañana, pensando en esa frase me hiciera animarme a hablarte. Quiero que sepas el motivo por el cual hoy te hablo no es porque estoy mal y necesito desahogarme.
Te confieso que he tenido vergüenza en no poder hablarte y contarte algo en concreto o puntual. Las ideas abundaban en mi mente y no tenía nada claro, creo que la adolescencia me pegó muy fuerte nublando parcialmente mi mente. Llevamos varios años en este trance y creo que no estas tan dolido por mi ausencia; es más, creo que te agrada que vuelva cada tanto y que estas últimas veces sean más cosas positivas que negativas. O por lo menos, yo celebro eso.


No supe de qué hablarte. En realidad, no encontré nunca el cómo... Me pasaban cosas que me llevaban de un polo al otro en segundos, era tan cambiante, era tan adolescente y estaba descubriéndome. Para serte más sincera aún, sigo sin descubrirlo totalmente. Te leí hoy, varias horas y decidí contarte de vuelta de mí. No te extraño y no te necesito, pero me hace feliz que aún vivís y te recuerdo con todo el cariño que te puedas imaginar. Llevamos años en esto y sin embargo, te pido perdón por ausentarme.
Pero tenés que saber, que descubrí que existe un mundo afuera. Un mundo que nos espera y que quiere vernos al amanecer, que espera lo mejor y lo peor de vos. No sé si lo llegaste a conocer y si seguís en la misma página que yo abandoné hace un tiempo atrás.
Sigo escribiendo y borrando cosas al tiempo que escribo, y me sigue pasando lo que te conté; no puedo o no sé cómo comenzar a hablarte.
¿Te acordás cuándo me quedaba noches enteras escuchando Sigur Ros? Bueno, últimamente volví a escucharlo y es genial. Pasan los años y me parecen más profundos y su música me genera tranquilidad.
Saqué tu nombre de todos lados porque no quiero que nadie te encuentre, no quiero que nadie sepa de vos. Quédate tranquilo, nadie va a saber que seguimos comunicándonos por acá.

Está lloviendo... Te escribo desde Congreso, me mudé sola. Tengo mi monoambiente y adoro la soledad. Tengo un librero que te va a gustar cuando lo conozcas, tienen todos esos libros que leíamos cuando éramos más jovenes de lo que aún somos.  Ojalá puedas venir a ver lo hermoso que es esta casita. Estoy mirando la mesa y está lleno de apuntes y de libros (creó que dejé encima el Nuevo Código Civil y Comercial y la Constitución Nacional, y algunos libros más sobre leyes que dejé sobre la mesa). Recuerdo que, anhelaba comenzar la carrera !Adivina!, sí, ya estoy dentro. Estaba leyendo que una vez te publiqué por acá algo como... : "quiero saber qué voy a sentir el primer día que entre" y creo que fue como un sueño hecho realidad. El día que terminé el CBC, sentí que mi vida había iniciado y que todo lo malo y el sacrificio que había hecho no importaba, que era mi sueño y yo. Nada más. Llamé a mi madre, lloró de felicidad y yo fui la mujer más feliz del mundo ese día. Ya estoy acostumbrada a la facultad, y ya he cursado materias y me ha ido bastante bien.

Me está pasando de vuelta, no sé cómo continuar hablándote. Siento que ya no sos parte de mi mundo y yo del tuyo, tampoco. No te miento, te extrañé pero me cuesta más de lo que pensas seguir con todo esto.

Hace un tiempo atrás una frase que estaba siempre en mi cabeza era: "decir adiós, es crecer", bueno... Estoy a punto de despedirme de la militancia territorial. Vos sabés que es Descamisados para mí y en lo importante que se va tornando en el tiempo. Y sobre esa básica sobre Tarija con compañeros como Carlos marcaron un antes y un después en mi vida. Me pasaron muchísimas cosas ahí, y tenía que desprenderme y crecer. Estoy militando bastante en el frente universitario de la UBA y estoy encontrando compañeros y compañeras que me están haciendo muy feliz, hacen de mis días, días realmente felices. Hay compañeros que me respetan y toman en serio las cosas que digo ¿sabés lo lindo qué es? el otro día me estaban esperando a mí en la facultad para que les instrucciones de cuántas cañas íbamos a armar y llevar a la marcha por el boleto estudiantil. Y fue increíble, nunca pensé tener esa legitimidad en ciertas personas. Hace poco logré gestionar una actividad y todos me apoyaron, y cuando yo sentí que fracasé; ellos salieron diciéndome que estaba haciendo bien las cosas y que no afloje. Es hermoso sentirse escuchado y contenido, es lindo crecer y verse en ese baile. De las formas en las que miramos las cosas y como nuestros accionares van cambiando según las inquietudes propias. Eso me hace feliz.

Descubrí que me cuesta mantener relaciones por fuera de la organización, y es duro. Pero significa que realmente es mi lugar, que siguen pasando los años y sigo eligiéndola y sobreponiéndola frente a cualquier cosa. Nunca creí que me iba a enamorar tan fuerte de un espacio político, más allá de los ideales y de las convicciones, mi amor es con un sueño de Patria, con un sueño que miles de compañeros dejaron su vida, con las convicciones tatuadas en mi piel y mi amor más profundo a esta causa que es la del Pueblo. ¿Y sabés qué? El día que yo crezca llegando o no, a ser una figura política yo jamás dejaría a Descamisados. Yo quiero que el día que me toque o no, representar o tener algún tipo de cargo o injerencia sea en nombre de esta organización. No quiero hacer política en otro espacio. Pasan los años y veo el crecimiento y el nivel de discusión de mis compañeros y es increíble, me llena el pecho y no puedo no evitar sentirme orgullosa de cada uno de ellos, y admirarlos porque son personas geniales.

Me agarró sueño, en otro momento te volveré a escribir.
Ojalá que estés bien, te mando un abrazo.
IDC


domingo, 2 de noviembre de 2014

Después de tanto tiempo intentando recordar la cuenta del blog, mamá me salvó.

Después de meses y de hasta años de descuidos, vuelvo a necesitarte, vuelvo a llamarte y a decirte que nunca dejé de pensar en vos. Es necesario volver, nos hace bien.

Me llamo Iara Denise Centurión, tengo dieciocho años. Soy de géminis. Amo la política. Soy dramática. Amo el drama. Amo la lluvía. Amo leer. No sé nada de mi papá hace años. No pude despedirme de mi abuelo. Viajé a Europa. Traicioné lealtad de amigos. Traicioné a Javier. Mamá me dio la espalda. No tengo a donde vivir. Soy hija única.  Extraño a Evita, mi perra. Amo estudiar. Trabajo infelizmente.

Ésta soy yo... Bueno, vos ya lo sabías.  ¿Qué hay de nuevo? Si es eso lo que te preguntas, te lo voy a contar.

Sabés lo cambiante que soy, sabés que odio la idea de imaginarme triste pero realmente me encuentro triste y desilucionada.

Amo a mi vida. Como siempre te lo he dicho. Amo vivir en Capital Federal, Buenos Aires, Argentina.

Me encuentro en un momento en que mi vida, sufrió muchas transformaciones y en donde no sé para qué lado ir, que siento que estoy imposibilitada de muchas formas; con el tema de la vivienda, con el trabajo, con la facultad. Y pienso, y reflexiono y me doy cuenta que no es lo que esperaba para mi vida. Si bien es un momento transitorio, me siento muy sola. Muy poco apoyada.

Siento que no puedo caminar, que me tambaleo. Odio mi trabajo y a la vez, lo amo. Me molesta que me traten de tonta por ser chica, me molesta que me ignoren, me molesta que se aprovechen de mí, me molesta que se sientan bien después de las cosas que me dicen, me molesta no ver al sol, me molesta no tener tiempo para vivir por el trabajo. Me molesta usar zapatos todos los días, me molesta que nadie note mi sacrificio, me molesta que nadie note mis ganas de trabajar y de aprender.

Me molesta saber que mi mamá es la clase de mujer sumisa que se deja dominar por cualquier persona, me molesta que me haya dejado ir, me molesta que se haya metido con Javier, me molesta que no sea capaz de llamarme, me molesta que me haya sacado a Evita y creo que ésta última no se la perdonaré nunca.

Evita, como sabrás, es mi perrita. O eso era. Me estoy esforzando para cuidarla, nadie entiende mi amor por ella y por eso mismo creo que no podría estar mejor que en mis manos y bajo mi cariño. Me molesta que me traten de irresponsable cuando desde más joven demuestro intereses en querer mejorar y sobre todo, cuando estoy dejando todo día a día. Todos los días le rezo a Dios, esperando que algún día me la devuelva y ella pueda estar conmigo.

Me encanta el Derecho. Amo las leyes. Es una de las pocas cosas en la que estoy segura en mi vida. Amo el estudio, amo entender. Sueño. Me imagino cómo será el primer día que entre a esa Universidad y cuando yo sea parte de ella. Me dan ganas de llorar de felicidad, es una de las pocas cosas que realmente las conllevo conmigo desde chica.  El derecho lo es todo. No lo puedo explicar. Me apasiona. Realmente quiero que sea lo mío. Realmente me molesta la injusticia social, realmente me preparé toda mi vida para esto... Y es una bomba, entendé, en menos de un año todo me cambió. Hasta el pelo me cambió. No puedo explicarel cliché de sensaciones, emociones, pensamientos que surgen en mi mente. Entendé también, si no puedo manejar un orden coherente de las cosas. Es que... Necesito contartelo, solamente a vos, a mi fiel confidente.

No encuentro consuelo a mi dolor.

No tengo donde vivir. En menos de un mes me tengo que ir de la casa de mi tío y tengo ahorrada poca plata, por lo cual me preocupa saber a donde iré a parar. Me preocupa dejar la carrera. Me preocupa ser débil. Me preocupa la salud de mi mamá. La extraño. La necesito. Me preocupa Evita, creo que nadie mejor que yo podría cuidarla ni amarla. La necesito conmigo. La quiero conmigo. Es mi perrita. Haría cualquier cosa para recuperarla.

Me molesta sentirme una carga para todos los que me rodean. No puedo controlar mi enojo. No puedo controlar mi cansancio. No puedo estudiar tranquila. No puedo sentirme realmente plena.


Amo a Javier. Es realmente, todo lo que esperaba y claramente, muchísimo más. Él llegó una mañana con su sonrisa y su compañerismo. Lo amo, así, chico y despistado. Él es mi compañero. Él, él y él. No hay otro como él.



Quiero calmarme. Lo necesito. Quiero que me acompañes, quiero que canalices todo esta bomba que te tiré, y que te calmes por mí.

Todo va a salir bien.

Evita va a volver conmigo.


Te amo Miel-Sal. Nunca te olvidé, espero que vos tampoco a mí.

IDC.

Catarsis I

lunes, 2 de junio de 2014

-                        -    “Miel- Sal, ¿Perdonarías mi ausencia? ¿Serías capaz de comprender que ya no tengo catorce años, y qué las cosas que antes me solían doler ya no están? ¿Serías capaz de permitir volver a casa cada vez que me sienta mal o enferma?”.



¿Podrías perdonarme por romperte las promesas?
¿Podrías entender mis decisiones sin juzgarme?
¿Podrías dejarme ser feliz aunque te cueste perderme?
¿Podrías confiar un poco más de lo usual?
¿Podrías entender lo que amo a los Descamisados?
¿Podrías creer lo feliz que me haces?
¿Podrías creer que estoy feliz dentro de mi angustia?
Podrías… Tan solo, ¿dejarme ser?




Estoy acá. Prometo volver. Sabés qué siempre lo hago. 







domingo, 9 de febrero de 2014

Europa I

Todo comenzó en forma de chiste cuando empecé mi último año del bachillerato, mi tío y mi madre propusieron de irme a Bariloche y por su precio le dije a ambos que convenía a irme a otro lado ya que es prácticamente la misma cantidad de dinero. 

A continuación entablamos una conversación muy interesante sobre cuál iba a ser mi destino, y la idea principal fue que vaya a EEUU a conocer y de paso me quedaba con mi tío Omar.  A lo que respondí en broma que para eso me iba a Europa porque mi tío tenía amigos, después de un mes y medio bromeando conque me iba del país recibo una llamada de mi tío un día de septiembre, yo estaba militando y me dice: '¿Te parece irte dos semanas o un mes a Italia?' y cuando me dijo eso... No supe reaccionar, o qué decirle más que gracias. 


Los  meses que le siguieron fueron muy intensos para mí, sobre todo para conllevar las emociones que sentía por terminar la escuela secundaria. Además, mi mundo revolucionó de una manera... Pasé de tener compañeras a sentarme sola el resto del fin de las cursadas, pasé a tener un hermoso novio, cambié de área de militancia, renuncié a dos trabajos en un año, en fin, un cliché de cosas abrumadoras dentro de mí.

Vino mi fiesta de egresados.
Fui a fiestas de egresados. 
Me enamoré. 
Perdí a mis compañeras. 
Me volví orgánica en la militancia.
Terminé de rendir.
Tuve mi entrega de diplomas.

Y al día siguiente me iba del país. Hice una despedida con personas  muy apreciadas por mí, me acompañó al aeropuerto mamá, Ezequiel, Pato y Javier. Como se darán cuenta, mi vida está rodeada de hombres desde siempre.  No les puedo explicar los nervios que sentí, me iba a Europa sola mes y medio y dejaba todo suspendida mi vida por ese tiempo. 

Cuando iba a embarcar al avión y los despedí a ellos, no pude evitar no llorar y no ponerme tensa y preocupada ya que no sabía que me aguardaba al otro lado del mundo. La gente me miraba extrañada porque yo parecía un tomate de lo mal que me había puesto, despedía a mi novio y no lo iba a ver por muchísimo tiempo y capaz era la última vez que estábamos juntos porque capaz terminábamos en el transcurso del viaje, dejaba a mi mamá sola y eso me desesperaba y me despedía del amor de mi vida, y él daba todo por mí en ese viaje y me preguntaba cómo iba a hacer para no preocuparle.
 
Cuando subí al avión me calmé un poco ¿qué podría salir mal, si yo iba de vacaciones? Llegué a brasil, y mis nervios y mi lucidez mental aumentaron al cien por ciento, no podía perder ni un solo vuelo, no podía perderme en los aeropuertos, no podía sentir miedo porque esa no era la idea, quería sentirme fuerte y decidida.  Llegué a brasil a las cinco de la tarde de Argentina y mi avión salía a las diez de la noche. Esas horas fueron nervios, saqué la tablet y me puse a hablar con Javier y le contaba que ya no daba más y era cierto, los nervios se acoplaron y se apoderaron de mí. Habían muchos argentinos en el aeropuerto y yo estaba más tranquila, y los brasileros entendían bastante así que me tranquilizo más aún. 


Llega la hora, un televisor ubicado a la altura del techo anuncia que los pasajeros con destino a Milán empezaban a embarcar. Esta vez me ganó la emoción y la felicidad, con tan corta edad me iba a ir a Italia e iba a estar ahí y eso me asombraba muchísimo.  Nos hicieron subirnos a un colectivo y luego el avión era enorme y  entraban casi trescientas personas allí dentro, era muy estrecho ya que cabían dentro siete asientos con pasillos entre ellos. Me tocó una horrible ubicación ya que la mujer que me atendió en Ezeiza no había preguntando qué lugar prefería yo, entonces le pedí muy amablemente a la azafata si antes de despegar podría cambiarme de ubicación ya que me había tocado en la fila del medio de tres y al lado del baño, no iba a poder dormir en toda la noche con los ruidos.  Entonces cuando terminaron todos los pasajeros en su totalidad de embarcar, la señorita muy amable se acerca y me da a elegir el lugar que quisiera, elegí un asiento de a dos totalmente vacío, en el cual me senté junto a la ventana y me calmé. 

Debo agregar que nunca le tuve miedo a volar, de hecho, me tendría que acostumbrar de todas formas ya que yo tenía todos vuelos en avión y otra opción tampoco tenía.  Ese despegar fue increíblemente hermoso, la pista de aterrizajes estaba toda iluminada y hacían un destello alucinante junto a mi adrenalina. El avión empeñó con todas sus fuerzas y cuando menos descubrí, estaba volando por encima de Sao Pablo el plena noche. Lo cual fue un paisaje bellísimo para mis ojos y sus luces de noches, me recordaron lo hermoso que es el mundo en su existencia efímera. 

Me sirvieron la comida, me dieron dulces y bebidas. La verdad que fue muy placentero mi viaje de ida (y más aún el de vuelta). Cada asiento, como sabrán las personas que alguna vez harán viajado en un avión de larga distancia, posee una mini televisión para ver peliculas. El vuelo en su total eran nueve horas pero fueron eternas, así que para matar el tiempo decidí ver peliculas y escuchar música. Cuando subí a ese avión, no sabía qué iba a pasar con mi vida o qué iba a ser de mí durante mi estadía por Europa, no sabía si yo estaba acostumbrada a eso o si iba a poder soportar tanto tiempo. 

Cuando bajé del avión, los nervios se apoderó nuevamente de mí. Leía cosas y no entendía cuál era la salida así que se imaginarán cómo me sentía, tuve que pasar por migraciones italiana y mi tío ya lo tenía todo calculado, me había redactado un papel escrito en italiano con el cual explicaba todo; edad, nombre, fecha de nacimiento, nacionalidad, motivos de turismo, tiempo de estadía, dinero en efecto, direcciones de familiares, en fin, completo. 

Salgo y no veo a la persona que me iba a tener que ir a buscar, y me desesperé un poco. Volví a mirar mejor y estaba ahí Miltón que es el sobrino de mi tío Omar y su amiga italiana, Laura. Conocí ese mismo día a la Bela Italia, y debo decir que no esperaba encontrarme con semejante belleza y riqueza. Fui a conocer el lago Como y me asombraba ver casas hermosas y muy lujosas en las montañas, de hecho, tienen rutas muy empinadas cosa que me llamó la atención, hasta trenes tienen en las montañas. En fin, me sentí muy orgullosa de ser argentina y de poder ver la belleza de ellos y darme cuenta que no tenemos nada que envidiarle a nadie.


Día 1. 

martes, 4 de febrero de 2014

Quiero entender. Sí, hablo muy en serio. Quiero entender a las personas que me aman, quiero entender sus contradicciones. Me pone muy triste no entender algunos razonamientos de los adultos, me pone más triste no estar a la altura de esas demandas y no poder ayudarlos y ayudarme a mí. Me cuesta muchísimo encarar algunas situaciones por mi escasa edad, y me cuesta creer que a veces estas personas duras dicen que me aman.

Yo entiendo que en la vida se aprende y que las cosas a veces tardan en acomodarse, pero me siento como que estoy dentro del vaso y ya rebalsa, pero estoy por ahogarme y eso es algo totalmente atroz. Quiero sustentar estas necesidades que me surgen pero es muy complejo ya que soy chica para muchos otros, pero no para las personas que me aman. Y con esto, no las quiero culpar de absolutamente y aprovecho para desligar cualquier tipo de acusación errónea frente a estas personas que yo sé, que aunque me cueste, que realmente me quieren. Pero hay cosas que deberían esperar, hay situaciones que yo no tendría que vivir ahora y es muy abrumador.


Capaz hoy me encuentro un poco distante de algunas cuestiones y a veces la tristeza se apodera un poco de mi humor, capaz es un momento de realmente estar mal y capaz entender que uno está mal. Pero me cuesta tanto estar en contra y sentirme desamparada de la manera en la que me siento, pero todo pasará ¿O no? Paciencia, una hermosa virtud.

Belleza de vida, con sus altibajos. Cada día descubro de su belleza.

Buenas noches.

CARPEDIEM

IDC.

lunes, 3 de febrero de 2014

Reencuentro

Estoy feliz. !No! !Feliz es poco! Al fin, pude recordar la contraseña de mi blog y eso es algo sumamente importante para una persona que explayo sus mejores años como adolescente cambiante en un blog virtual para que el mundo vea por qué su vida era un caos.

Retomando a lo que realmente me compete, es que ya no soy esa típica adolescente que necesita de la aprobación de otros para decidir si hará o no algo, tampoco soy de esas chicas que considera que hay que hacerse tantas cosas en el pelo para llamar la atención, y muchos menos de esas chicas que dicen ser originales y felices vestiéndose como hombres cosa que totalmente creo pero es puro tocuén. Son casi las tres de la mañana, a lo que serían las casi siete de la mañana en casi toda Europa. Y... Blog, pasaron tantos años, tantas cosas...


Es un caos mi mundo, ¿Pero viste de ese caos qué te da placer? Bueno, agradezco ser interesante dentro de mis propias posibilidades y es un caos muy lindo que hoy quiero compartirlo con vos.


Terminé la escuela secundaria, bah, "terminé". Resulta que adeudo química y educación física (sí, sé que soy motivo de burla de todos), de todas formas, tengo la enorme confianza de que con el esfuerzo académico tengo muchísimas chances de aprobarlas y empezar al fin mi hermosa carrera que tanto me costó. Por otro lado, ya no tengo tantos problemas con matemáticas y eso me alegra muchísimo. Terminé llevándome muy mal con mis compañeras del curso, tanto que se tomaron todo el trabajo del mundo para intentar ponerme mal y excluirme de todo. Esto que me pasó una tarde a finales de noviembre, es un fruto de mi personalidad y de mis tantas contradicciones como humana adolescente que se piensa que se puede ser siempre feliz hasta con las personas que no les caes tan bien. Como también vos sabrás bien, no soy ninguna santa y tampoco, créame que quiero quedar así, yo sé las cosas que hago y las que no (o eso pienso...) pero estas mujeres, asombrosas en sus artes culinarios... No fui mala con ellas !JODER! En fin, terminé excluida del resto del curso el último mes de clases, cosa que me importo un montón (no se imaginan cuánto). Perdón por mi soberbia pero hay cosas más importantes que pelearme con unas compañeras que prefiero recordar con un cierto recelo amoroso.
Por otro lado descubrí un amor sin ningún tipo de límites, que demanda atención y muchísima paciencia. Un amor que excede cualquier tipo de amor vulgar que solemos leer en todos lados, en fin, la política.  Es una extralimitación que los escépticos jamás entenderán y no los culpo, algunos nacen con amor en mayor o en menor cantidades y otros simplemente carecen en absoluto del significado. La política es una forma de vida asombrosa, la política no es solamente un acto con muchos manifestantes o con la famosa: "coca y chori", es un acompañamiento a los sueños e ideas que alguna ves leímos y que parecen tan lejos de nosotros, es un encuentro mágico con la cultura y no con cualquier tipo de cultura, sino con la nuestra. Es un espejo de lo que somos y de lo qué esperamos ser. Es el amor en cada actividad que se hace para el prójimo, la política abarca horizontes y lunas llenas e inclusive también tiene de esas personas que quieren corromper el hermoso mensaje que realmente quiere dejar la política. Como he dicho anteriormente, no es solamente un discurso de maquillajes y cámaras, es una calle en Jujuy, es una escuela en Chaco y es una asignación a un chico con padres de bajos recursos. Es cambiar el destino de mi vida, de la tuya, la del país y la del Mundo. Y  por eso creo que las personas que suelen nombrarla como pecaminosa, les digo que hay algo que ellos no van a entender, que la política es amor puro. Y que no los culpo por carecer de sentimientos o de ganas de cambiar realmente, las cosas.
No obstante, considero que soy una persona sumamente sentimental y que mi vida sin amor, no sería digna de ser llamada vida y aprovecho para hacer mención de un acontecimiento de poco más de un par de meses que realmente revolucionó mi vida. Y es algo que me da muchísima felicidad poder contarles que por primera vez tengo un novio que no es un consuelo a mis tristezas; con esto quiero decir que siempre fui de esas chicas que necesita vestirse, escuchar algún tipo de música, hablar de cierta forma, actuar de tal otra para ser aceptada y sentirme bien conmigo mismo. Esto me pasaba en otros ámbitos de mi vida, como en lo amoroso. Creía que tenía que poseer cierta cantidad de novios para ser más o menos feliz que otros, me costó mucho entender que hay cosas que a veces son para uno y otras que no. Dejé de seguir modas, dejé de echarle la culpa a otras personas de lo mal que me iba o lo mal que a veces sentía, dejé de escupir para arriba y también hacía otros, dejé de ponerme de novia por puro arte divino de juventud, dejé de hacerme fan's de bandas que escuchaba muy de vez en cuando. Comencé a crear inconscientemente mi perfil de persona, sin darme cuenta, me fui forzando con cada experiencia que todas estas decisiones me contrajo y es algo de lo que ahora me da calma y tranquilidad. He sido desde siempre muy apasionada y he sentido muchísimo en estos últimos años, coleccioné muchísimas amigas que luego bote sin ningún tipo de rencor pero sí de dolor, fui extremadamente feliz y nadie me lo impidió, quisé jugar con las posibilidades de mi existencia proponiéndome a ver hasta qué punto de inflexión mi vida servía de algo o no, amé (o eso creí), sentí en lo más profundo de mi ser que la vida es la mera casualidad más bella que jamás haya tocado en mi santisíma vida. Luego de haber sido una chica con tantas controversias, de idas y vueltas. De haber cambiado más de siete veces el look de pelo, de lugares a los piercings, de modas, de estilos musicales y de actuaciones decidí por optar, ser yo misma.
Busqué aceptarme a mí misma, dejar el caretaje a las personas que realmente le sienta, dejé de exponer a mi cuerpo a tanto dolor y a mi pelo a tantas tinturas, y decidí dejar de buscar novios. Y esto fue fuertísimo para una persona que prácticamente vivía de novia hasta con el perro de la esquina, y con esto no quiero decir que tuve muchos novios, de hecho, no fue así. Quise hacer mención a que realmente buscaba la forma de satisfacer lo que me causaba dolor o angustia y lo depositaba en un buen oído. Resulta que con esta careciente introducción quiero decir que al fin elegí a una persona por sus capacidades de amor y no por sus cualidades por sacarme de la tristeza, que elegí a la persona que realmente siente las mismas pasiones que yo y que, me quiere por ser lo que soy, sin ningún tipo de accesorio extra que no me pertenezca. Es realmente asombroso querer a alguien cuando uno se siente libre de argumentos no válidos sobre su ser, quererlo porque quererlo realmente implica amor, salud y coraje. Y elegirlo porque sé que su amor me hace querer seguir siendo mejor y si bien llevamos poco tiempo creo que podemos hacer del tiempo que sea que tengamos que estar juntos, realmente valga la pena.
Haré mención a un poema muy conocido pero que siempre que la escucho o lo veo, me hace recordarlo a él:

Tus manos son mi caricia 
mis acordes cotidianos 
te quiero porque tus manos 
trabajan por la justicia 

si te quiero es porque sos 
mi amor mi cómplice y todo 
y en la calle codo a codo 
somos mucho más que dos 

tus ojos son mi conjuro 
contra la mala jornada 
te quiero por tu mirada 
que mira y siembra futuro 

tu boca que es tuya y mía 
tu boca no se equivoca 
te quiero porque tu boca 
sabe gritar rebeldía 

si te quiero es porque sos 
mi amor mi cómplice y todo 
y en la calle codo a codo 
somos mucho más que dos 

y por tu rostro sincero 
y tu paso vagabundo 
y tu llanto por el mundo 
porque sos pueblo te quiero 

y porque amor no es aureola 
ni cándida moraleja 
y porque somos pareja 
que sabe que no está sola 

te quiero en mi paraíso 
es decir que en mi país 
la gente viva feliz 
aunque no tenga permiso 

si te quiero es porque sos 
mi amor mi cómplice y todo 
y en la calle codo a codo 
somos mucho más que dos.



 Algunos conocerán este hermoso poema que es muy conocido y otros no tanto, pero me refleja mi cariño hacía este hermoso ser que me lleva más de una cabeza en altura. Bueno, también me fui de vacaciones sola durante mes y medio (cosa que todo el mundo se enteró; sea por mí o por ajenos), claramente fui motivo de chusmerío barato y de felicidades de personas cercanas y lejanas a mí. No estoy muy a gusto de contar mi viaje y no es algo personal, sino que no me gusta contar lo que me paso y aún no entiendo el por qué, cuando las personas me preguntan, doy respuestas habituales que cualquiera respondería pero la realidad por la que no explico lo qué pasó fue porque son muchas (a continuación las detalles): 1) Fue muchísimo tiempo y no da explicar situación por situación2) Después dicen que le pongo mucha emoción a lo que digo, y eso me molesta.3) Aunque les explicara, no saben lo qué se siente (Sin entrar en melodramátismo) es muy difícil de explicar lo que vi con mis ojos y lo que viví con mi poca edad. 4) Se murió mi abuelo en el medio del camino y eso afectó la última parte de mi viaje y tampoco me da gusto contarlo.5) Extrañé muchísimo y si lo digo, siento que es como ser mala agradecida con todo lo que les ha costado a mis tíos (y no hablo solamente de lo económico, no es fácil dejarme irme sola tanto tiempo)En fin, no me tomen por soberbia ya saben que lo soy, pero realmente mi escaso vocabulario y mis pocos conocimientos sobre la gramática no me permiten encontrar las palabras necesarias para realmente explayar acá el cliché de cosas que realmente están intensamente guardadas en mí para contarles. Y sé que tampoco no le cambia la vida a muchos, más que a mí misma. Así que por ahora prefiero ser exclusiva con eso. 

Bueno, creo que al fin te doy una entrada digna de ser leída luego de tanto tiempo mi querida amiga. Y de ésta forma, te saludo para decirte feliz año y vayamos por nuestro sexto año como pequeñas escritoras suburbanas de vidas anteriores.
 Te saludo, desde el otro lado del Río. Por primera vez. 


CARPEDIEM.


IDC

jueves, 14 de noviembre de 2013

Yo fui un día la gaviota más ave de tu vida. 
Mis pasos fueron siempre enigma de los pájaros. 
Yo fui un día la más honda de tus edades íntimas. 
El universo entero cruzaba por mis manos. 

domingo, 10 de noviembre de 2013

Acá. Sin poder lograr con eficiencia dormir. Hoy comienza mi última semana de todo el secundario y como suele pasarme, mi corazón se exalta más aún.  Hago mención, por si aún no se dieron cuenta de la nostalgia triste que abunda en mi ser aunque sin embargo, suelo ser muy enamorada de la vida y no me tilden de chica de ojos llorosos porque no es así la gran mayoría del tiempo.  Al contrario, suelo ser más dulce y precisa que triste y amargada, pero como nombré anteriormente: “chica nostálgica”.

Estas últimas semanas he repetido muchas veces: “era ayer cuando buscaba un secundario, y hoy estoy anotándome al cbc de Ciudad Universitaria ¿Qué loco? El tiempo no me da chance” y sí che, era ante-ayer mi examen de ingreso al Normal 1, era hoy ese primer día con pelo largo y pantalones de colores y unos ojos muy mal pintados, era hoy a la mañana mi primera salida a Plaza Francia por el día del amigo, era hoy al mediodía el día que decidí irme del normal 1, era hoy a la tarde el día que perdí las elecciones, y era hoy a la noche cuando me senté y descubrí que tan solo me quedan cinco bellísimos días.   Yo cuando iba a primer año me despertaba tan temprano que el sol se asomaba abriendo sus ojos chiquitos para saludarme y escuchaba Poker Face y pensaba: “! Qué triste van a ser los días que yo no camine por estas cuadras!” y ese día ya tiene fecha, y hora de caducidad. Y lo bueno de ser nostálgica es que me preparo tanto para la tristeza, que ya le tomo amor y puedo recordar con mucho anhelo y felicidad.
Y estoy buscando en mi ser, buscando no sé qué. Estoy esperando a que mi vida cambie, pero no de esas esperas que nunca suceden y se pasa la vida pensando y esperando ese milagro que se resigne a aparecer para calmar la sed de que algo cambie. Hablo de otra espera, la del subirme al  avión que va  a cambiar mi vida y de la persona que se va a ir para nunca volver (metafóricamente, si voy a volver) pero comienza otra persona y no es por mero capricho mío, es porque sé que uno cambia y pierde hábitos, costumbres, inclusive mi léxico está cambiando.  Me está llegando la vida.


Nunca pensé mi vida, y tampoco la pienso ahora. No me esperaba un viaje a Europa, no me esperaba vivir en un lindo depto. De Almagro, no me imaginaba anotándome en Ciudad Universitaria para Abogacía. No me imagino una vida lejos de mi tío. Sin mamá. Sin mi ser interior descamisado. No podría cambiar esas cosas, no en este momento actual de mi vida. Pero hay otras que ya no las necesito, el drama agonizador, la locura y la pasión de un cuerpo caliente. ¡Fuera, fuerísimo!.

¿Creen qué las pasiones cambian?
Estoy sintiéndome más descamisada que nunca antes en mi vida, nunca amé tanto a una causa. Nunca sacrifiqué tantas cosas por sumarme a una lucha nacional y popular que logra cambiar el rumbo de un país. No puedo creer lo que estoy haciendo (me pone muy feliz) saber que mañana me recordaré como una grande persona de convicciones, de esas que ama las revoluciones y siente el olor a primavera en las elecciones. Creo que nunca dejaré de amar esta causa, de creer en que las cosas pueden cambiar, en las transformaciones que siento, en la sonrisa de un chico yendo al colegio, en los abrazos de la gente.
Espero no perder esta pasión, nunca.



Te das cuenta… De las pocas posibilidades que tenes de venir al mundo, en la persona que hoy sos. De haber nacido en el lugar que te ubicas, con tus sonrisas y tus familiares. Con esos sueños, que nadie y ni nada te los saca. Había todo otro mundo esperándote allá afuera, y ahora lo podés ver; ya tiene forma, lo podés tocar y oler su aroma. Y ahora estás sentando leyéndome hablarte desde el corazón y podés evitar sentirte culpable, porque no me has hecho el mal que realmente crees que hiciste. Porque me dejaste más de lo que te llevaste, y no me pediste absolutamente nada cuando lo necesitabas todo. Y es por eso, que sonrías por mí, porque te estoy amando. Porque no es mera casualidad que leas esto en este momento peculiar de tu vida, porque necesito verte feliz.  
Porque como me pasa a mí, de darse cuenta que el tiempo siempre va a ser poco, que la distancia siempre va a ser larga y que los momentos siempre serán eternos, te va a pasar a ti.  Porque veniste acá para amar y ser feliz, como yo. Porque la vida es preciosa aunque atravieses un mal momento y  no te podes dar idea de la cuantificación de orgullo que le causa a alguien que estés viviendo porque tu naturaleza es vida.


Y con esas palabras sueltas, que sentí decirtelas. Me despido. Me despido de vos, miel-sal. Y que es momento de que nos digamos un adiós, por lo menos, por un tiempo. En vos, veo reflejado lo peor de lo mejor de mis últimos años. Y es por eso, que tu corazón necesita un descanso de catarsis. Y es por eso, que te dejo ser feliz.

Abrazos.

IDC. 

sábado, 26 de octubre de 2013

"Te tengo que decir algo, porque se termina el año y te vas, y que bueno que te egresas, que linda etapa que terminas, que bueno que te vas de viaje, y espero lo disfrutes. Estamos a 26 de noviembre, que loco no? Hace un año que nos conocemos, hace un año compartimos EL proyecto juntas, como pasa el tiempo! La verdad me enseñaste tantas cosas, fue el año y la verdad ahora te digo que entiendo el amor, entiendo la locura de amar, de no ser correspondida, entiendo la amistad, el amar a un amigo, ser amigos, hermanos y todo, entiendo la locura del liceo, de la politica y de la familia. Entiendo que te conoci por muchas cosas,que fuiste la re persona en mi vida! Sos la re mina y te mereces lo mejor, gracias por todo, un beso! Y que la vida siempre te siga ayudando"


Me alegraste la noche Iara Ramirez, tanto tiempo y acá... Aún.

jueves, 10 de octubre de 2013

Acá estoy, nuevamente.

Sentada, pensando, con muchas ideas y pocas ganas de sentarme a explayarlas o en hacerlas proyecto. Estamos en octubre, no me parece un mes lindo. Palpitamos las ganas de usar ropa menos abrigada y de calidad más fresca y en lo posible, no tan pesada.  Esperamos con ansías al verano para irnos de vacaciones, terminar el colegio, terminar los parciales, para las fiestas, para las reuniones familiares que tanto aman.


Y yo aprovecho para contarles que en mi mundo marcha todo bien, que los árboles me cuentan historia de la pureza de las almas y de los bailes de los pelos sueltos. Me encuentro en un baile que no para nunca, que es bellísima la música que acompaña y que los interpretes hacen la mejor copia del Cambalache y cuando me doy vuelta, están todas las personas que cambiarán mi vida aunque sus rostros no logran tener mucha forma aún.

Más de una vez, un fiel amigo se sienta a contarme la historia del Universo y en la mitad del relato, me termino quedando dormida. Cuando me despierto, estoy en un tren en un amanecer fresco con viento y llovizna, y al lado duerme la persona que hará de mi vida, la bendición más hermosa que La Divinidad pudo darme.

Al bajar, estoy en un lugar que nunca en mi vida he de pisar pero con un cierto recuerdo interno de haber estado ahí. Sonrío, y mi vida sigue, pero a diferencia que esta vez, mi vida es feliz.

domingo, 6 de octubre de 2013

Cuenta regresiva, casi un año.
Cuenta regresiva, mi 5to año.
Cuenta regresiva, mis miedos.
Cuenta regresiva, mi militancia pura.
Cuenta regresiva, mi amor hacía mi tío.
Cuenta regresiva, Europa.

Cuenta, quiero que hables de mí.

Quiero ver cómo me sonríe la vida, y cada una de ustedes que me visitan acá a estas horas y me leen. Quiero que me den lo mejor de ustedes, para armarme de valor para sacarme todo el miedo que me invade.



Estoy bien, no quiero enfermarme de nuevo. 

lunes, 23 de septiembre de 2013

A dos días de nuevamente sentarme en algún aula de Facultad de Economicas, ¿suena divertido, no? Me estoy chocando con la bella realidad de ser una chica joven, de que tengo la posibilidad de irme a conocer la otra parte del mundo en dos meses, en las lindas amistades que rebañan mi vida con tanto cariño y risas. Es tan bellísimo todo lo que me rodea, odié este año desde un principio, me encargué de llorar todo el tiempo y no me daba cuenta de todo lo que dejaba ir.


No sé si alguno es militante, pero no saben lo bello que es militar y sentirse apegada a parte de la historia, de levantar una bandera con un ícono como el de Perón o Eva, de cantar la marcha peronista y no sentir que representas a todos esos compañeros muertos en lo largo y ancho del país con la proscripción del peronismo, no me sentí tan bien en un lugar, tan en casa. Ir y que tus compañeros te hagan reír, que estén todos unidos y que seamos nosotros el día de mañana los futuros líderes del país, la verdad, es algo que me llena en el alma.


Tuve un hermoso día de la primavera, lo empecé el viernes yendo a bailar a plaza serrano (un lugar que ando frecuentando  mucho) con un gran amigo mío, Cesar y una chica con la que hace año y medio atrás tuve un roce importante (no  me acuerdo qué día fue, pero teníamos bronca porque en el día de otro amigo habíamos ido a ver a mi  novio, y discutimos y habíamos peleados y yo había arruinado la noche y esta chica me dijo de todo, y yo a ella), cuestión: la volví a ver, y era todo re distinto, pegamos la re onda con la chica y salimos los tres rumbo a la noche, fuimos a bailar y nos divertimos mucho, nada de levante, nada importante que haya ocurrido. Bueno, me quedé a dormir en la casa de Cesar, que es como mi hermana gatita favorita, y me quedé re dormida porque a eso de las diez de la mañana tenía que ir a parque Lezama con la JP porque había un acto por el día del estudiante, cuestión, cuando me desperté estaba llena de llamados perdidos y salí corriendo; me puse el jeans y la remera de evita y salí al trote, llegué a eso de las dos de la tarde y a la media hora se largó la lluvia y con los compañeros de secundarios nos pusimos a jugar al ajedrez (perdieron todos menos yo y Javi) y de ahí fuimos a la innaguración del local de la comuna 9, jugamos al truco todo el día y a la tarde  me vine a casa muerta del frío y del sueño porque se largó con todas, dormí una hora y Cesar me volvió a llamar porque a la noche salíamos, me vestí re monona y Viviana (otra gran amiga mía) me hizo rulitos, me puse un top con brillitos mostrando la panza, una calza negra con brillos y unos tacos, estaba muy bella (para que yo reconozca esto...) y salimos rumbo a Serrano nuevamente, y la pasamos genial, es tan lindo disfrutar tanto de risa.
Y al volver con Cesar y Victoria (la chica con la que nos llevábamos mal) vimos a dos personas teniendo relaciones maritales en la calle y nos empezamos a estallar y caminamos hasta tomarnos el colectivo, luego compramos facturas y nos quedamos despierto hasta las diez de la mañana hablando de todo y nos hicimos alto trío de amigos, y estamos todos re unidos. En fin, entre la militancia y los amigos se llevan los premios a la felicidad del momento.


No caigo en que me voy a Europa en 75 días, no quiero caer porque me voy a poner re densa contándoles a todos lo que voy a hacer allá, aparte parece que quiero hacer burla cosa que nada que ver.
El tema de chicos... Nada por aquí, nada por allá. Sola, y disfrutando de la LIBERTATEM, del día a día, de las sonrisas, del amor, del compañerismo, de mi bellísimo tío que lo amo cada día más, de mi mamá preciosa que está en su mejor momento de su vida, de mi corazón roto que cada día va a superando todo lo que nos hace mal, aumentando de peso, haciéndome más señorita, reemplanzo las zapatillas por zapatos, de sacarme los piercings y usar maquillaje, estoy dominando la técnica del debate de a poco, estoy cuidando a mi tío porque está enfermito y mimándolo porque lo amo con cada particula que conforma mi ser, extrañando lo qué es sentirse enamorada pero descubriendo la belleza de ser una persona autónoma e independiente, disfrutando de mi último bello año de secundario, preparándome para las verdaderas bellezas que la vida me va a dar a futuro y preparándome como un soldado para aguantar lo que venga, y a ser feliz, chicos, todos tenemos un mal momento, aunque a veces no se note, yo lo vengo teniendo desde que empezó el año, tuve muchos alti-bajos y que no quepan dudas que los voy a seguir teniendo pero la vida sin emociones y sin saber vivirla aunque nos beneficie o en otros casos, nos afecte no debería llamarse vida.


Quiero más amor, mucho amor.
Quiero aprender más de sociología, de política y de historia, quiero dominar las técnicas de los grandes pensadores.

Quiero ser feliz, frente a cualquier cosa.

Feliz primavera.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Fui a pegarme la espantada de mi vida.

Ese año pasaron muchas cosas en este país. Entre otras, Andrés y yo nos casamos.
Lo conocí en un café de los portales. En qué otra parte iba a ser si en Puebla todo pasaba en los portales: desde los noviazgos hasta los asesinatos, como si no hubiera otro lugar.
Entonces él tenía más de treinta años y yo menos de quince. Estaba con mis hermanas y sus novios cuando lo vimos acercarse. Dijo su nombre y se sentó a conversar entre nosotros. Me gustó. Tenía las manos grandes y unos labios que apretados daban miedo y, riéndose, confianza. Como si tuviera dos bocas. El pelo después de un rato de hablar se le alborotaba y le caía sobre la frente con la misma insistencia con que él lo empujaba hacia atrás en un hábito de toda la vida. No era lo que se dice un hombre guapo. Tenía los ojos demasiado chicos y la nariz demasiado grande, pero yo nunca había visto unos ojos tan vivos y no conocía a nadie con su expresión de certidumbre.
De repente me puso una mano en el hombro y preguntó:
-¿Verdad que son unos pendejos?
Miré alrededor sin saber qué decir:
-¿Quiénes? -pregunté.
-Usted diga que sí, que en la cara se le nota que está de acuerdo -pidió riéndose.
Dije que sí y volví a preguntar quiénes.
Entonces él, que tenía los ojos verdes, dijo cerrando uno:
-Los poblanos, chula. ¿Quiénes si no?
Claro que estaba yo de acuerdo. Para mí los poblanos eran esos que caminaban y vivían como si tuvieran la ciudad escriturada a su nombre desde hacía siglos. No nosotras, las hijas de un campesino que dejó de ordeñar vacas porque aprendió a hacer quesos; no él, Andrés Ascencio, convertido en general gracias a todas las casualidades y todas las astucias menos la de haber heredado un apellido con escudo.
Quiso acompañarnos hasta la casa y desde ese día empezó a visitarla con frecuencia, a dilapidar sus coqueterías conmigo y con toda la familia, incluyendo a mis papás que estaban tan divertidos y halagados como yo.
Andrés les contaba historias en las que siempre resultaba triunfante. No hubo batalla que él no ganara, ni muerto que no matara por haber traicionado a la Revolución o al Jefe Máximo o a quien se ofreciera.
Se nos metió de golpe a todos. Hasta mis hermanas mayores, Teresa, que empezó calificándolo de viejo concupiscente, y Bárbara, que le tenía un miedo atroz, acabaron divirtiéndose con él casi tanto como Pía la más chica. A mis hermanos los compró para siempre llevándolos a dar una vuelta en su coche.
A veces traía flores para mí y chicles americanos para ellos. Las flores nunca me emocionaron, pero me sentía importante arreglándolas mientras él fumaba un puro y conversaba con mi padre sobre la laboriosidad campesina o los principales jefes de la Revolución y los favores que cada uno le debía.
Después me sentaba a oírlos y a dar opiniones con toda la contundencia que me facilitaban la cercanía de mi padre y mi absoluta ignorancia.
Cuando se iba yo lo acompañaba a la puerta y me dejaba besar un segundo, como si alguien nos espiara. Luego salía corriendo tras mis hermanos.
Nos empezaron a llegar rumores: Andrés Ascencio tenía muchas mujeres, una en Zacatlán y otra en Cholula, una en el barrio de La Luz y otras en México. Engañaba a las jovencitas, era un criminal, estaba loco, nos íbamos a arrepentir.
Nos arrepentimos, pero años después. Entonces mi papá hacía bromas sobre mis ojeras y yo me ponía a darle besos.
Me gustaba besar a mi papá y sentir que tenía ocho años, un agujero en el calcetín, zapatos rojos y un moño en cada trenza los domingos. Me gustaba pensar que era domingo y que aún era posible subirse en el burro que ese día no cargaba leche, caminar hasta el campo sembrado de alfalfa para quedar bien escondida y desde ahí gritar: "A que no me encuentras, papá". Oír sus pasos cerca y su voz: "¿Dónde estará esta niña? ¿Dónde estará esta niña?", hasta fingir que se tropezaba conmigo, aquí está la niña, y tirarse cerca de mí, abrazarme las piernas y reírse:
-Ya no se puede ir la niña, la tiene atrapada un sapo que quiere que le dé un beso.
Y de veras me atrapó un sapo. Tenía quince años y muchas ganas de que me pasaran cosas. Por eso acepté cuando Andrés me propuso que fuera con él unos días a Tecolutla. Yo no conocía el mar, él me contó que se ponía negro en las noches y transparente al mediodía. Quise ir a verlo. Nada más dejé un recado diciendo: "Queridos papás, no se preocupen, fui a conocer el mar".
En realidad, fui a pegarme la espantada de mi vida.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Sin aviso.

Hoy cuando se levantó camino lentamente hacía la ventana.  Se encontró con otro mundo, totalmente distinto al que conocía por las tardes y las noches.  El cielo parecía estar acuñado por un hermoso dibujo de maravillas: se desplegaba de oriente a este un sol irradiante que invadía cada centímetro de su ser y un cielo tan cristalino que la ciudad se veía reflejado en él cuando se miraba fijamente hacia el cielo.

Cuando quiso mirar el reloj de la pared, se tomó dos segundos para ubicarse en ese microsegundo en el espacio terrenal en el que se encontraba ubicado: quiso habitar en su cuerpo y tomar noción del equilibrio corporal, pero se debilitó y su cuerpo se esfumo en ese instante. Retomó la vista, todo se tornaba de un nubloso invisible a una visión visible y apaciguadora respecto del lugar y caminó sigilosamente hacía la pared, reconoció los números y de pronto, olvidó leer el reloj y miró alrededor… No pudo distinguir qué eran los números y las flechas ubicadas dentro de ese objeto redondo con un marco, ese día supo que su vida cambió aunque no sabe sus direcciones. Supo ver que el cielo tornado era otro, que las raíces de los árboles florecían de algún lugar que no supo nombrar. Se frotó los ojos para corroborar si lo que veía era real, al darse el disgusto de su verdad prefirió cerrar sus ojos.

De pronto, por atrás de su espalda sintió una brisa fresca que le recordaba a un peculiar recuerdo que sí pudo contener en su mente pese a su desconocimiento actual de su situación, sabía que esa brisa le traería paz. Sabía que todo ese descontento del mundo nuevo, tenía su alivio en su mal estar.  Sintió una mano suave deslizarse en sus brazos y un aroma fresco que no pudo definir, sintió adentro de él, que estaba en casa. Y no tuvo la necesidad de darse vuelta a ver quién era la persona, solamente supo que con esas caricias, le devolvió la noción de las cosas y al abrir los ojos, despertó.  



La noticia de que era un sueño, le volvió el aliento a su corazón.  Supo que vio el Fin Del Mundo, y le gustó.