miércoles, 12 de enero de 2011

Porquerías que son inventos del capitalismo.

Siempre vienen visitan a mi casa, de afuera. Esta vez son dos viejas amigas del año anterior, Amelia y Magui, son chicas de Estados Unidos y me trajeron unos hermosos regalos como: unas zapatillas hermosas, una caja de bombones riquísima, una remera con la flamante bandera yanqui (lo mejor de lo mejor), desodorantes pero lo que más quiero destacar son mis regalos adelantados de quince años, ejemplo: mi nueva computadora portátil, de Apple. Y mi nuevo Black Berry (borren mi número que ahora tengo otro) y siempre digo que lo material no te hace feliz, y sigo planteando eso pero me contradigo. Que contamino el mundo, si busco excusas como del: “tengo el Nokia 5200 desde los diez años” cualquiera, aunque es así y meter la excusa del: “merezco uno nuevo”. Me estoy volviendo superficial (o quizás siempre fui así y no lo vi) me pone mal, me siento una hipócrita que siempre les dice a todos: “no compren tecnología, cuiden el medio ambiente” y me regalan esto, lo peor, es que me pone feliz tener un celular con toda la discográfica de aquelarre y los redondos, y con todos esos chiches que me atraen, y tener una computadora que cuando fui averiguar el precio de su cargador me dijeron que eran en dólares e importados. ¿Seré una aficionara que esta entrando a este mundo tecnológico o, un invento del capitalismo que dice: “no a eso” y va a eso? No puedo entender cómo lo material me sacó un par de sonrisas ayer, no entiendo. Con esto concluyo que todos somos del sistemas del neoliberalismo y que, de una forma u otra estamos todos metidos en esto (más allá de que uso computadora desde los diez años) o mejor dicho, no quiero generalizar aunque lo hice (disculpen), hay personas que no tocan una computadora y no tienen celulares, pensé que podía ser así pero me doy cuenta, que me gusta esto pero lo que no me gusta es en masa. Saben a qué voy, soy una hipócrita creada por el comunismo falso y el capitalismo en masa (estoy un poco fumadita, entiendan).

En otras cosas, tengo planeado leer en un par de días 100 Años de Soledad de Marquez, al fin. Y anticipo mi despedida a mis queridos lectores, el jueves que viene a la madrugada parto rumbo a Bolivia, y no me ven hasta el 8 de marzo. A ver si viendo la tumba de mi ídolo recapacito y me pongo firme a mis ideales.

Me retiro a comer bombones y a leer.

martes, 11 de enero de 2011

Me voy con dolor y cantando. ¿A dónde voy?, donde caen los años, como un signo que me alcanzó. Con mis alas ya luzco mejor al sol. Me voy lleno de vida al cielo, como un descanso que me llamó voy delante de la libertad corriendo. Inmensidad de un amor que va encendido, eternidad que se hace canción para quedar en los caminos como un bálsamo de los días vividos.
me voy recordando los tiempos ¿A dónde voy?, donde se apaga el fuego como un milagro que se llenó de historias escritas con el corazón.

Ayer como no estuve todo el día en mi casa y me costó informarme, empecé a ver un par de estados por Facebook de una muerte, entré al diario y me dice: “Maria Elena Walsh murió”. Me impactó un montón, más allá de que haré leído pocos libros de ella, me llego porque desde que soy una bebé de dos años, mi mamá me contaba historia y sus canciones, fue una gran revolucionaría de la patria nuestra. Siempre intentándoles llegar a los chicos con sus canciones sobre las crisis y sus cuentos extraordinarios. Un gran poseer de nuestra historia que hoy se marchó un poquito a pie.

Que en paz descanses, ídola.

domingo, 9 de enero de 2011

Querida Angelica

Angelica observa un globo elevarse al cielo para perderse entre el aire y el viento, mirando sus manos vacías y llenas de tierra de jugar en el pasto con la tierra. ¿cómo decirle a una nena de ocho años que tiene cáncer? ¿cómo explicarle que su vida se marchita como ese globo? Sus padres notaban como perdía el pelo de a poco y se iba quedando calva, ocultándole la verdad que quizás la nena no comprendería nunca. Estaba por empezar su primer año en la escuela primaria, quería ser veterinaria para salvar vidas, quería ser un héroe. ¿cómo arruinar sus sueños tan esperanzados? Angelica no aguanta tantos análisis, tantas horas internadas pero ansiaba poder correr aunque no sentía sus piernas, quería bailar pero su cuerpo de a poco la iba abandonando, cómo enseñarle a leer si de a poco perdía la vista, cómo decirle lo injusto que estaba siendo la vida con ella. Me lloran los ojos, y siento ese nudo en la garganta y araño mi corazón para no darle esta noticia: nunca saldrá de esa cama en la cual está impostada hace un tiempo y que de la única forma que saldrá, ya no será ella. Cuando la veo reír, me alegra el alma pero no puedo seguir ocultándole, los médicos me dicen que tiene un par de meses de vida aún.

La última vez que la vi tan feliz fue ese día que vino su padre de España a pasar el día de su cumpleaños, Angelica sé que nunca leerás estas palabras pero, tu mamá me contaba que extrañaba tenerte entre sus brazos y que te prometió que jamás te pasaría nada y que te protegería, pero le duele verte irte de a poco. Desde la primera vez que te vi, te quise en el primer instante.

Hoy, hace dos años que te fuiste. Tan solo eras una nena que amaba ser nena, que anhelaba crecer y salvar vidas, perdón por no poder salvar la tuya.

Marta Litwen

20 Agosto, 1972.

jueves, 6 de enero de 2011

Vos

Desde que te conozco me traes buena suerte; aprobé francés, aprobé biología, aprobé matemática de 1º y 2º. Y en poco tiempo te convertiste en un amigazo del corazón. Gracias por esa noche bajo la lluvia caminando sobre el medio de la Av. Corrientes sin que nada importe, porque es así cuando estamos juntos. Gracias por tus risas, porque tus miradas de gatito me hacen reírme sola. Porque sos desde hace un mes mi novio y la persona más tranquila que he conocido y la que más paz me da en mis peores momentos, porque simplemente subías al 3er piso a saludarme en los recreos y quedarte conmigo, aunque te insulte y te pegue casi siempre, sabes que sos mucho para mí. Más que una caricia o un beso, sos un amigo al cual quiero un montón y que si lo pierdo muero, y la mejor parte, sos mi novio y te amo tanto.

Gracias por todas esas veces que fuimos a comer juntos, por llevarme al cine, por venirme a buscar a las siete de la mañana para acompañarme a rendir.

Sos lo mejor de lo mejor.

5/12/105/01/11.

Gracias Germán.

(mi dedicatoria es más linda que tu carta).